“El techo del mundo”, el Monte Everest.

La cima más codiciada por los escaladores, conquistada ya su cima hace alrededor de 61 años por los escaladores Tenzing Norgay y Edmund Hillary, aun se impone en cuerpo y belleza ante el hombre en el azar de su conquista.

El Monte Everest, ubicada en el Continente Asiático, formando parte del cordón del El Himalaya, con sus 8848 metros de altura, marcando frontera con Nepal y China. Siendo llamada por los Nepaleses Sagarmatha “La frente del cielo”, es aun la montaña más codiciada por el hombre. Un gran atractivo para los montañeros y para los no escaladores un sentimiento de fascinación que se enciende al admirarla, no solo por su belleza sino también por su ubicación en el Khumbu. En su intento por alcanzarla ya han perecido alrededor de 200 escaladores y más de 10000 lo han logrado, atravesando las grandes adversidades que se presentan en la hazaña por atravesar los cuatro campos.

Tan hermosa como voraz, su ambiente inhóspito presenta un clima de hasta -21ºC (-7ºF) bajo cero, lo cual hace posible realizar las expediciones durante los meses de Mayo y Junio. Atrae escaladores de todo el mundo, grandes aventureros que aceptan la noción de la llamada Death Zone mas allá de los 8000 metros donde ya el oxigeno se hace difícil de conseguir.

La mejor ruta por la cual escalar el Monte Everest  es la Cara Sur, en la frontera con Nepal, siendo la Cara Norte la más difícil de alcanzar bordeando el Tíbet con una aproximación de 5180 metros de altitud al Campamento Base. La mayoría de los escaladores recorren a pie  hasta el campamento durante 6 días acompañados de los Sherpas, lo cual les permite aclimatarse y prevenir el mal de altura, lo que les espera es la Cascada de Hielo del Glaciar Khumbu, donde muchos escaladores y Sherpas han perdido la vida en las grandes grutas de hielo, es por eso que es mejor atravesar las a bajas temperatura donde los hielos se mantienen fijos.

Al llegar al Campamento I, ya nos encontramos a 6050 metros de altitud, a partir de este momento lo único que tenemos en frente es el  Valle del Silencio, el Cwm Occidental con grandes vista del Lhotse, Nuptse, Pumori and Cho Oyu, una belleza incomparable. Del campamento II al III se asciende por la Cara Norte del Lhotse. Luego, al llegar al campamento IV únicamente hay que atravesar el Espolón de Ginebra y la Banda Amarilla.

La llamada Death  Zone  aquí se hace presente: los escaladores solo cuentan con un máximo de hasta tres días para alcanzar la cima, comenzando a la media noche para descender antes de las 14 hrs. A los 8400 metros se alcanza “El Balcón”, pero la mayor adversidad se encuentra atravesando  la “Travesía de la Cornisa”, y a los 8760 metros, el “Escalon de Hillary”, una pared de 12 metros, por la cual Tenzing Norgay y Edmund Hillary se hacen famosos al ser los primeros en superarla.

Sólo queda alcanzar la cima, a unos metros, pasando por una zona crucial de rocas  movedizas que nos impiden observar la profundidad de la nieve, mediante cuerdas fijas que brindan seguridad. Levantando la mirada encontramos la tan codiciada cima, sólo se tiene media hora para admirar la vista, para sentir esa gloria, esa emoción de llegar al Techo del Mundo y recordar a George Mallory respondiendo la gran pregunta, “¿Por qué escalarla?”, “pues, ¡porque está ahí!”, y agradecer por tan majestuosa Montaña, de poder observar el mundo desde lo más alto, y rogar por retener ese momento en la memoria.

 

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