Cabo Polonio, naturaleza bohemia

Ubicado en el departamento de Rocha, Uruguay, Cabo Polonio  es un área natural protegida  desde el año 2009. Originalmente fue un pueblo de pescadores de no más de 80 habitantes bautizado de esa manera  en honor a Joseph Polloni, capitán de un barco que  encalló en sus costas en  1753.

Se encuentra a unos 270 kilómetros de Montevideo,  próximo al balneario Valizas y tiene tres islas frente a sus playas, conocidas como islas de Torres. Allí podemos encontrar una importante reserva de lobos marinos que pueden ser vistos desde la costa o desde el faro. Precisamente, éste último fue construido en 1881 y sirvió como referencia para los navegantes que llegaban hasta allí.

La población estable está compuesta por pescadores, artesanos y el personal que trabaja en el faro. Pero durante la temporada estival cada vez es más visitada por los turistas del mundo, que llegan allí en busca de paz y armonía, ya que en Cabo Polonio no hay electricidad, gas ni agua corriente.

Las casas construidas con madera están diseminadas entre las dunas que llegan a tener más de 30 metros de altura y circundan el océano. Allí  se distribuyen las propiedades libremente,  porque no hay cercos ni medianeras. No pueden ingresar automóviles ni vehículos 4×4, las opciones para los viajeros son: caminar o bien, recorrer esos 8 km de dunas y vegetación en unos  camiones de estilo militar, que en la caja cuentan con asientos para pasajeros. También existe la opción de ir en carros tirados por caballos o en bicicletas.

Con el correr del tiempo el aspecto de Cabo Polonio ha ido cambiando, se abrieron varios restaurantes que conservan el estilo despojado que resalta los encantos naturales. Allí por ejemplo, se puede comer comida casera: tacos, paellas, omelettes, camarones al ajillo y los exóticos buñuelos de algas. También sirven desayunos, meriendas, tragos y refrescos naturales. Algunos de los restaurantes abren durante todo el año, otros lo hacen solo en temporada alta.

El principal atractivo turístico que posee, es el avistamiento de fauna marina que se realiza en botes y recorre las islas Torres: Rasa, Encantada e Islote. Pero además, por el hecho de no contar con alumbrado público, es un espectáculo único apreciar el cielo nocturno e iluminarse sólo con la luna. Caballos pastando libremente al lado del mar o ranas saltando de aquí para allá, sin dudas constituyen otro espectáculo que nos regala la naturaleza bohemia de Cabo Polonio.

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