Dublín: tierra de tabernas, historia viva y verdes praderas

 Dublín, la ciudad más poblada de la isla, cautiva a cada instante a turistas de todo el mundo con su cultura y tradiciones gaélicas. Fundada por Vikingos, es hoy la Capital de Irlanda, siendo admirada por sus constantes adaptaciones con lo moderno.

Desde las hermosas praderas bañadas en verdes que regalan una imagen soñada a cada visitante hasta sus principales calles céntricas que nos invitan a probar una pinta de cerveza en alguna de sus maravillosas tabernas, la ciudad no deja a nadie fuera del asombro y la diversión. Su cultura literaria recorre las venas de cada Irlandés, cuna de grandes escritores reconocidos mundialmente como Oscar Wilde o Samuel Beckett que dejan en cada escrito una pizca de esta maravillosa ciudad a la que pertencen.

Sus mayores atractivos no son museos ni monumentos, sino preciosas tabernas tradicionales que le dan un toque único a la ciudad ofreciendo para degustar una cerveza Guinness, y para los amantes aventureros la ciudad se encuentra rodeada de verdes parajes que los invita a perderse en alguna caminata.

El centro de Dublín es el corazón de la ciudad, tan vivo y brillante que palpita dentro de sus visitantes. Comenzando por O’Connell Street, su principal Av. desde el Rio Liffey atravesando el puente mas ancho, O’Connel Bridge hasta llegar a Parnell Street. Sus amplias calles jamás están desiertas, por el contrario repleto ocupando ambas aceras durante todo el día sin descanso alguno. Los comercios más importantes pueden encontrarse en las calles Henry Street o al final de O’Connel Street donde está ubicada Parnell Street. Ambas zonas abarcan todo lo que a comercios de moda refiere.

Grafton Street, reconocida por los Irlandeses como una de las peatonales más concurridas e importantes de Dublín, ubicada entre Trinity Collage University y St. Stephens Park, acompañada por música típica de la ciudad que se adentran en cada callejón brindando una acogedora compañía a cada turista que haya decidido pasear por aquí o tomarse un café en el Bewley’s Oriental Café después de haber realizado sus compras.

Caminar por adoquines y calles estrechas pudiendo palpar en todo su esplendor la maravillosa y antigua Irlanda puede hacerse realidad tan solo visitando uno de los barrio más antiguos de la ciudad, Temple Bar, rodeado de cultura y tabernas por doquier puede convertirse en el favorito de muchos. Sus restaurantes abren sus puertas cada noche dando una vida nocturna de lo más bella a la ciudad de Dublin.

Jamás podrán decir que visitaron Irlanda sino fueron capaces de echar un vistazo al impresionante Guinness Storehouse, hogar de la cerveza Guinness desde 1904. Mantuvo su vida hasta el 88 reabriendo sus puertas en el 2000 para los turistas. La tan famosa Arpa, símbolo irlandés por excelencia, es propiedad de Guinnes, y un pequeño secreto para aquellos curiosos es que el mismo símbolo debió usarse de forma invertida por el gobierno irlandés, e incluso los Records Guinness tienen relación con la compañía, ¿no es acaso sorprendente?

St. Patrick’s Cathedral, construida en honor al Santo Patrono de Irlanda, se convierte en la Iglesia mas grande e importante de Dublín. En su visita podrán observar que se encuentra junto a un pozo en el cual los bautismos se realizaban a mano de San Patricio. Algunos de sus vestigios aun pueden observarse más allá de las continuas restauraciones que se llevan a cabo.

Sin duda alguna Dublín es una ciudad que esconde maravillas entre sus callejones, nos da luz con sus praderas y verdes pastizales que nos dejan boquiabiertos, nos regala un sabor único con su cerveza, y nos permite sentir toda su esencia en cada zona y recoveco de la ciudad permitiéndonos volver a soñar con esta ciudad mágica.

 

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