Proyectos que sirven a la comunidad, el caso de España

Iniciada hace ya seis años, la ‘crisis del ladrillo’ en España dejó en evidencia la intensidad y alcance de una burbuja inmobiliaria que sustentó durante años un crecimiento económico artificial en la península, tal como lo explica didácticamente Aleix Saló en Españistán.

Un modelo que no le bastó con vaciar los bolsillos de millones, acumular cientos de hipotecas, desalojar miles de familias y acelerar la transformación radical del skyline de las ciudades españolas, sino también dejar sendas cicatrices en el paisaje, verdaderos urbanicidios. Y para evidenciarlos, basta con mirar las rotondas desde el cielo. Sí, las rotondas, pues “se ha acabado imponiendo como lo que define [a España] como nación”, aseguran en el proyecto colectivo Nación Rotonda.

Nación Rotonda, es un proyecto español integrado por tres ingenieros de caminos (Miguel Álvarez, Esteban García y Rafael Trapiello) y dos arquitectos (Melina Greenberg y Guillermo Trapiello), quienes construyen un catálogo visual del crecimiento urbanístico de los municipios locales de los últimos 15 años, junto a la generosa colaboración de los internautas que sugieren nuevos urbanicidios por catastrar.

Para el equipo, la rotonda vehicular es el símbolo de la burbuja inmobiliaria, como quien toma una pinza y selecciona cuidadosamente un pequeño elemento en una muestra. En una entrevista con Valencia Plaza, Rafael Trapiello, aseguró que la rotonda es “un resumen perfecto del tipo de crecimiento buscado en los últimos tiempos, basado en el automóvil ya no como principal medio de transporte, sino como medio de transporte casi exclusivo”. En estos urbanicidios, los nuevos paños incorporados a la máquina inmobiliaria adolecen de una sobredosis de rotondas, lo que “viene como consecuencia de un urbanismo pensado para el coche/consumidor en vez de para el peatón/ciudadano”, dice Miguel Álvarez en la misma entrevista.

Crisis, burbujas inmobiliarias, arquitectura en serie, desastres urbanísticos, proyectos XXL y una planificación altamente dependiente del automóvil, como un salmón contra la corriente global. Éstos son temas que las publicaciones del proyecto en la página oficial evitar ser casados con las fotografías aéreas presentadas.

De hecho, utilizan las palabras parsimoniosamente para generar tags con el nombre de las ciudades españolas que nos obsequian estos casos de urbanicidios, pues en Nación Rotonda prefieren cederle el protagonismo a la fotografía y a la herramienta web que permite contrastar campos verdes de hace quince años con urbanizaciones forjadas de la noche a la mañana, como nosotros mismos lo hemos pensado más de alguna vez cruzando zonas rurales ahora convertidas en barrios de consumo masivo.

Alicante

Alicante

Si bien cada fotografía muestra las transformaciones urbanas a raíz de masivas recalificaciones urbanas, algunas esconden historias más dramáticas que otras, en las cuales se van repitiendo el plato los actores que toman el rol de villano, entre “promotores pirómanos, recalificaciones exprés, dramas familiares, la mafia rusa y Esperanza Aguirre [ex presidenta de la Comunidad de Madrid]”, como comentó Guillermo Trapiello a Geografía Infinita en diciembre pasado.

No obstante, uno de los casos más lamentables lo señala Miguel Álvarez: “una playa preciosa [Villajoyosa en Alicante] donde durante casi 40 años hubo dos campings muy visitados. Daban empleo, pagaban impuestos al ayuntamiento y atraían turismo internacional que dejaba dinero en el pueblo. Entra en escena un promotor, en 2007 se eliminan los campings, se urbaniza encima, llega la crisis, el promotor quiebra y donde antes había una actividad económica ahora sólo hay una infraestructura deteriorándose. Me indigna especialmente porque ilustra la inacción de nuestros políticos”.

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