El paraíso tiene un seudónimo: Cuba

El paraíso tiene un seudónimo: Cuba.

Visitar esta pequeña isla llamada Cuba puede resultar una de las experiencias más fabulosas en la vida de cualquier ser humano. Nadie puede negar que el Caribe es un lugar soñado, pero Cuba tiene un encanto que va más allá de lo que cualquier paisaje natural puede brindar y ese encanto es su gente.

Los cubanos son el ejemplo vivo de que un pueblo unido al son de la música puede ser el más alegre de todos, más allá de los bienes materiales y edificaciones que posea su país. Te enseñan a querer y sentir a Cuba como tu hogar, con su forma de hablar y de tratar al otro tan amablemente. Al tomar un mojito en la Plaza de la Catedral, ubicada en el centro de La Habana, podés sentir que la isla te abre los brazos dándote la bienvenida con una sonrisa. Esa sonrisa es la que se dibuja en forma permanente en el rostro de los cubanos, contagiándote su alegría y esa magia que solo ellos tienen.

La isla es exótica, misteriosa y su vida nocturna es atrapante. La Habana y Varadero son los principales centros nocturnos de la misma. Si bien cuentan con bares y boliches exclusivos para turistas, es recomendable ir a aquellos lugares a los que salen a divertirse los cubanos, ya que verlos bailar resulta un espectáculo que puede durar muchas horas porque como ellos mismos lo manifiestan “es su mayor diversión”. Inclusive se puede bailar con ellos distintos ritmos latinos, ya que son perfectos profesores de baile.

Es necesario destacar que este destino es económico, comparado con los otros países de América Latina y un dato importante a tener en cuenta es que es sumamente seguro. El turista, para el gobierno cubano, es una especie de “Dios”, dicho por los propios ciudadanos del país, ya que el turismo representa la principal fuente de ingresos de La Isla, motivo por el cual se puede caminar tranquilo por las calles de La Habana o disfrutar de las playas de Varadero en cualquier horario.

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