Alemania, mucho más que chopp

Alemania es un país ubicado en el corazón de Europa. Cuenta con más de 82 millones de habitantes, y se conforma por 16 estados. Debido a su historia, a su cultura, a su distinción, es un país que, no solamente supo reivindicarse y renacer en el mundo, sino que simultáneamente fue creciendo y fortaleciéndose hasta llegar a ser hoy la gran potencia socioeconómica que es.

La magnífica arquitectura, y los distintos estilos, se pueden admirar solamente con poner un pie en este país; la sociedad alemana ha trabajado fuertemente durante décadas, principalmente luego de la Segunda Guerra Mundial, para restaurar los daños producidos y mantener la belleza que siempre la caracterizó.

Comenzando por la capital, nos encontramos frente a las gigantescas Puertas de Brandemburgo, en Berlín; consideradas un atractivo turístico por excelencia, este paseo suele ser punto de reunión y festejo en Año Nuevo, cuando DJs de todo el mundo no solamente alegran la noche, sino que la iluminan como pocas veces. En Frankfurt, ciudad central, su plaza principal deja atónitos a quienes la visitan; su perfecta arquitectura y sus coloridos edificios deslumbran a cualquiera que lo admire. Los palacios son  edificios de moneda corriente para los ciudadanos alemanes; entre los más llamativos, destacamos el palacio de Nymphenburg, situado en Múnich (Sur de Alemania), y que incluso hoy en día funciona como hogar y sede para la dinastía alemana de Baviera. También los castillos continúan manteniéndose en perfectas condiciones; el castillo de Neuschwanstein, o en español “Nueva piedra de cisne”, incluso ha llegado a ser candidato para conformar las Nuevas Maravillas del Mundo… Y, ¿Cómo no? Si hasta la historia de “La Bella Durmiente” está basada en esta magnífica edificación.

La religión, por su parte, también ha participado activamente dentro del país, por esto, la catedral de Colonia es símbolo arquitectónico por excelencia a nivel mundial; es la mayor catedral de Alemania, y la segunda más grande en dimensiones, del mundo.

Alemania, como uno de los grandes destinos turísticos de Europa, es un país que alberga en su interior las más variadas tradiciones y costumbres en cada una de sus ciudades y pueblos. El carnaval es una antigua tradición germánica, que tiene como mensaje “expulsar el invierno”; la gente no solamente va caracterizada con trajes típicos, sino también con graciosas vestimentas, con lo cual ya nos transmite un clima sumamente alegre para recibir la siguiente estación.

Las ferias también son típicas a lo largo del país, usualmente se realizan durante la primavera aunque pueden extenderse hasta otoño y se caracterizan por la venta de comidas rápidas, dulces, juegos y shows de música en vivo. La más reconocida, y que es realizada en muchas regiones, es el Mercado Navideño. Quienes tengan la posibilidad de celebrar esta festividad en Alemania, verán que las artesanías, los adornos y la gastronomía abundan entre los puestos. Pero sin lugar a dudas, la gran fiesta, es la Oktoberfest de München (Múnich) que se lleva a cabo durante el mes de Octubre; alrededor de 6 millones de personas son recibidos todos los años para beber litros y litros de cerveza, y probar las delicias gastronómicas que se ofrecen en distintos puestos. Si no quieren resaltar entre la multitud, les aconsejo que vistan un traje típico y porten una Masskrüge, una jarra para chopp con capacidad de 1lt.

¡Auf Wiedersehen!

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