Marrakech, exquisita e inolvidable

La ciudad nos impresionará con sus distinguidos aromas los cuales prevalecerán en nuestra memoria, Marrakech nos brindará una experiencia inigualable realizando un recorrido de lo más exquisito por el desierto del Sahara pudiendo cumplir el sueño de pasear en camello.

Durante su visita podrá impresionarse observando los majestuosos colores que adornan la ciudad, conocer la vida pública, y pasear por la bella Plaza de Jama el Fna, el corazón de de Marrakech, convulsiona la ciudad llena de turistas tanto de día como de noche observando sus distintos cambios. Mientras el sol golpea sus calles domadores de monos y serpientes entretendrán su recorrido, personas interpretando distintos personajes y puestos de diferentes caracoles y especias podrán admirarse. Por el contrario, al caer la noche, cuando el sol ya no ilumina sus calles y solo el reflejo de la luna se hace presente, sus puestos desaparecen y la Plaza se convierte en un ambiente de luces, restaurantes y bellas melodías son interpretadas por distintos músicos callejeros.

En su lista deberá incluir la Mezquita más importante de la ciudad, la Mezquita Koutoubia actualmente se caracteriza por ser una de las más destacadas en el mundo islámico. Sus inicios se remontan al año 1100 y aun pueden verse los colores en sus piedras de arenisca. Debido a que en sus alrededores se encuentran diferentes tiendas de libros su nombre fue en honor a ello, «La Mezquita de los Libreros». Hoy en día una de las curiosidades de la ciudad es que  la mezquita cuenta con 69 metros de alto siendo reconocida por ser el «Techo de Marrakech».

Para los amantes de la arquitectura, una de las obras arquitectónicas más importante es el Palacio de Bahía el cual fue construido en el siglo XIX, más de diez años se tomaron en realizar la construcción a mano del Sultan Abdelaziz, Si Moussa. Alrededor de 150 habitaciones se encuentran en el interior del palacio dando lugar a bellos jardines, pero el salón favorito por sus visitantes es el haren de Abu Bou Ahmed. Su nombre proviene de «La Bella» y se dice que podría ser por una de sus mujeres, por lo cual el Palacio sería llamado el Palacio de la Bella.

Sus recorridos arquitectónicos no terminan aquí, pues a finales del siglo XVI el Palacio Badi fue construido para recordar la batalla con los portugueses, La Batalla de los Tres Reyes, el lugar se encuentra destrozado, podríamos decir que son ruinas pero que valen la pena ser visitadas, más de trescientas habitaciones se encontraban en su interior y sus decoraciones eran en oro, en la antigüedad era llamado El Incomparable! Todavía hoy puede observarse su majestuosidad paseando sobre Los Jardines de Menara donde miles de olivos robaran su atención.

El Palmeral de Marrakech se lleva el primer puesto dentro de la ciudad, uno de los lugares más visitados por los turistas y una de las zonas más elegantes donde encontrara campos de golf y las  residencias mas destacadas de Marrakech. Más de doce mil hectáreas donde miles y miles de palmeras brindan riquezas a la ciudad creando un ecosistema perfecto con árboles frutales y vegetales. Desde la «Plaza de Jamaa el Fna» el palmeral se encuentra a tan sólo dos horas y pueden alquilarse coches acarreados por caballos, una experiencia realmente increíble.

Si se atreve a realizar un viaje a solo unos kilómetros de la ciudad de Marrakech, Essaouira es una ciudad ubicada al oeste salpicada por las aguas del Atlántico, un lugar de ensueño donde el turismo es más tranquilo brindando seguridad y calma en sus caminatas a la hora de realizar compras. Essaouira fue declara Patrimonio de la Humanidad cerca del año 2000 y se la considera La Perla del Atlántico.

¿Cómo viajar a Marrakech sin dedicar unos días al Desierto del Sahara? Pues imposible! Conocer el desierto más extenso del mundo es sin duda alguna el primer puesto en su lista de lugares a visitar. Alrededor de nueve millones de kilómetros cuadrados de solo arena y zonas áridas abarcando grandes países como Marruecos, Túnez, Egipto, Libia, etc. No todos los días se tiene la posibilidad de conocer semejante maravilla, aquí en Marrakech usted podrá elegir entre el desierto de Zagora o Merzouga y realizar al menos una excursión de dos días pudiendo recorrer las zonas en camello hasta los campamentos, y vivir experiencias como beber agua en una Haima y tener una cena típica a la luz de la luna con músicos en el medio del desierto, definitivamente no es algo que se debería perder.

El lugar perfecto para terminar su viaje por la ciudad de Marrakech definitivamente es La Plage Rouge o mejor dicho La Playa Roja, el relax es la primer regla a tener en cuenta al visitar este lugar, sólo camas con copas exóticas y piscinas con músicas durante toda su estadía le darán el toque final a este viaje mágico y encantador que querrá repetir.

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