<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	>

<channel>
	<title>EnViajes &#187; Viajes en auto</title>
	<atom:link href="http://www.enviajes.com/tema/viajes-en-auto/feed" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.enviajes.com</link>
	<description>No es una guía, son relatos para viajar leyendo.</description>
	<pubDate>Sun, 20 Sep 2009 04:42:10 +0000</pubDate>
	<generator>http://wordpress.org/?v=2.6.2</generator>
	<language>en</language>
			<item>
		<title>Impresiones del Viaje al Diablo</title>
		<link>http://www.enviajes.com/recomendaciones/impresiones-del-viaje-al-diablo.html</link>
		<comments>http://www.enviajes.com/recomendaciones/impresiones-del-viaje-al-diablo.html#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 08 Apr 2009 01:31:15 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Cecilia Hauff</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Historias de viajeros]]></category>

		<category><![CDATA[Recomendaciones]]></category>

		<category><![CDATA[Uruguay]]></category>

		<category><![CDATA[Viajes con Amigos]]></category>

		<category><![CDATA[Viajes culturales]]></category>

		<category><![CDATA[Viajes en auto]]></category>

		<category><![CDATA[Cabo Polonio]]></category>

		<category><![CDATA[Laguna Negra]]></category>

		<category><![CDATA[Montevideo]]></category>

		<category><![CDATA[Punta del Diablo]]></category>

		<category><![CDATA[Santa Teresa]]></category>

		<category><![CDATA[viaje con amigos]]></category>

		<category><![CDATA[Viaje en auto]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.enviajes.com/?p=572</guid>
		<description><![CDATA[Relato de un viaje a playas de Uruguay con amigos, por Noel Depettris.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p class="MsoNormal" style="text-align: right;"><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial;">-Por Noel Depettris*-</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: center;"><a href="http://www.enviajes.com/wp-content/uploads/2009/04/n1301652267_294804_7389.jpg"><img class="alignnone size-medium wp-image-575" title="Rochie y las piedras enormes retratada por Tomás Morales" src="http://www.enviajes.com/wp-content/uploads/2009/04/n1301652267_294804_7389-300x225.jpg" alt="" width="300" height="225" /></a></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: center;"><a href="http://www.enviajes.com/wp-content/uploads/2009/04/n1301652267_295701_33902.jpg"><img class="alignnone size-medium wp-image-574" title="Nuestras bicis en Laguna Negra fotografiadas por Rochie Navarro con cara de asombro" src="http://www.enviajes.com/wp-content/uploads/2009/04/n1301652267_295701_33902-300x200.jpg" alt="" width="300" height="200" /></a></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: center;"><a href="http://www.enviajes.com/wp-content/uploads/2009/04/n1301652267_295615_5038.jpg"><img class="alignnone size-medium wp-image-573" title="La madrugada del Cabo Polonio. Mariana nos pide un simulacro para la foto." src="http://www.enviajes.com/wp-content/uploads/2009/04/n1301652267_295615_5038-300x200.jpg" alt="" width="300" height="200" /></a></p>
<p class="MsoNormal">
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial;"><strong>Los parantes del auto y algunas cabezas no me dejan percibir los laterales. </strong>Así que me concentro en la ruta, que por estar sentada en el medio, tengo de ésta el mejor panorama. El medio siempre es una situación conflictiva –nací entre dos hermanos, siempre me sentí en el medio de grupos de amigos, hoy estoy entre mis padres-, sin embargo empiezo a sentirme cómoda en ese lugar, y a veces me resigno a él. Es una ubicación que denota muchas veces no pertencer a algún lugar en particular o no saber a cuál.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial;"><strong>El viaje es largo, </strong>y todo resultó de la misma forma: los paisajes, los silencios, el cansancio. <strong>Estoy viajando con un grupo de amigos </strong>que conocí profundamente por las noches, en un bar de mi ciudad, siendo el único lazo de unión concreto el hecho de que una amiga es novia de uno de ellos. Pero mi amiga no está en este viaje, sino el novio y sus amigos. Es otra historia el hecho de cómo llegué a esta situación, así que me voy a concentrar en el viaje. Estamos en ruta hacia <strong>Montevideo</strong>, que es la única parada que haremos hasta el destino final. No soy de concentrarme en la parte técnica del viaje, ya que confundo rutas, lugares, kilómetros, por lo tanto no voy a explayarme sobre eso. Fueron cerca de <strong>16 horas de viaje en total.</strong> <strong>El destino es un pueblo que se llama Punta del Diablo, en el límite de Uruguay con Brasil, antes del Chuí.</strong> Hasta este momento parece ser un lugar muy turístico, moderno, poco económico, cuyo atractivo principal es el mar y la playa. Tampoco sabría decirles cómo me dejé convencer para hacerlo. Supongo que puedo llegar a un par de conclusiones si me detengo a pensarlo. La realidad es que a pesar de estar en condiciones económicas bajas con respecto a ellos, hay algo que me une. <strong>Hay algo que me sacó de mi lugar y me puso en éste, en el medio de 4 personas que se quieren olvidar de sus vidas por 10 días. </strong>O quizá solo cambiar la rutina.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial;"> </span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial;"><strong>Emprender un viaje a otro país siempre requiere más de un preparativo. </strong>Por suerte hablamos el mismo idioma, sino requeriría un mes introductorio a su lengua. O inventar el “portuñol”, que por supuesto tiene poco de portugués y nada de español. Pero con Uruguay hablamos casi el mismo idioma. Y, por ende, tenemos mil cosas para discutir. Pero la moneda no es la misma, el cambio nunca es exacto, los productos no tienen las mismas marcas, y las costumbres extranjeras son más caras. Como beber <strong>fernet con coca-cola</strong>. Pero nosotros somos precavidos y llevamos 5 botellas que alcanzaron…para 5 días. Cuando uno viaja, tiene más tiempo para hacer lo que no puede hacer con tiempo cuando hace como que vive. Como beber mucho fernet. O fumar tantos cigarrillos, que ya no importa si la imagen de la caja es de un bebé muriendo por nacer de una madre con venas repletas de nicotina.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial;"> </span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial;"><strong>Montevideo es la ciudad más linda del mundo</strong>. Es histórica, es portuaria, es mítica, es playa y es mar. Cuando todo eso puede entrar en una sola ciudad, ya no importa si se hacen los edificios más altos del mundo o si se instalan cinco plantas de celulosa. ¿O sí? Es increíble que en un país tan chico se desarrolle una ciudad tan compleja. Tan moderna y a la vez tan vieja. Y con raíces musicales tan interesantes. El haber estado tan cerca en mi ciudad de gente candombera y seudos uruguayos, hizo que me emocionara aún más. Y sin duda haber estudiado muchos de los edificios que ví en persona, aunque sólo por unos segundos, inundó mi alma. Montevideo fue eso en este viaje, unos segundos que me llenaron de emoción.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial;"> </span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial;"><strong>Nizepa Tacanaba se llama la cabaña</strong> que fue reservada para cobijarnos. Nadie pregunta por qué. <strong>Sorprende la amabilidad de la gente</strong>, aunque es propia del que valora al turista. El plan es pasar unos días viviendo la playa, y luego empezar a recorrer. Siempre fui adicta a los planes, y cuando no los tengo me siento perdida. Aunque sé que no se puede planear todo, por culpa del factor humano. Pero <strong>el viaje en auto te permite cierta libertad </strong>en el hecho de recorrer los pueblos aledaños en los tiempos que uno quiera. Solo habían mencionado que íbamos a ir al Chuí, a recorrer Laguna Negra, el Bosque de Ombúes, La Pedrera o algunos de los pueblos-balnearios cercanos. Pero el auto se tomó los mismos días de vacaciones que nosotros.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial;"> </span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial;">No logro hallarme aún en la situación y <strong>aparece una invitada al viaje de último momento</strong>, que ni siquiera conozco físicamente. Bajo del segundo entrepiso de la casa, donde supuestamente iba a dormir todas las noches con Rocío, escuchando el recibimiento y la voz de la nueva integrante. Me sorprende la sonrisa amable. <strong>Ella cambió mi viaje.</strong></span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial;"> </span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial;"><strong>Las noches son cortas</strong> y no tan profundas como los días. Aunque los destellos de la luna sobre el mar multiplicándose hasta el infinito hipnotizan a cualquiera. Por suerte logro dormir pocas horas, porque disfruto de los dos momentos del día con el mismo placer, sobre todo si el clima gobernante tiene la humedad y la dosis de temperatura exacta para dejarte vivirlo. Y así es este lugar. </span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial;">Disfruto más la charla y las comidas con el grupo que el encuentro con los vicios en un bar. Los bares y restó acostumbran presentar <strong>músicos de la zona</strong> para acompañar las cenas de los clientes, y más tarde algunos pubs hacen lo mismo. Sin embargo, la mayoría de ellas <strong>nos entretuvimos viéndonos, riéndonos, durmiéndonos. </strong>La mítica noche permitió que se forme un triangular de los N del grupo (Nico-Noel-Nico), hablando de los trascendentes mayas hasta las 4 de la mañana.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial;"> </span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial;"><strong>Cabo Polonio fue lo más audaz que hicimos en grupo</strong>. A esta altura ya <strong>somos ocho</strong> enriqueciendo los momentos. Llegamos de día, pero sabemos que no hay electricidad en el pueblo. Sin embargo tenemos pensado pasar la noche. Llegamos a la playa donde se concentra todo el pueblo. Intento adecuarme, me zambullo en extensas aguas. Parece que nunca va a superar el nivel de mis rodillas. No es igual que en Punta. Salgo. “<strong>Hay avistaje de lobos marinos</strong>”, me avisa Martín, que ya debe estar percibiendo mi mala vibra, indicándome que me dirija hacia el Faro. Nico adhiere a la propuesta, sorpresivamente. Siempre aprecio la compañía, y en este viaje hasta me dolía estar sola.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial;">Paseamos entre lobos, mar, vendedores ambulantes, dunas, casas pintorescas, piedras, hippies modernos, barcazas, pescadores, y toda una cultura que vive en base al movimiento turístico gran parte del año. <strong>Mariana y Nicolás se mimetizan entre los hippies. Parece que nacieron con ellos. La noche en Cabo Polonio transcurre entre velas</strong>, el constante e interminable sonido de los generadores eléctricos, vino y charla. Risas. La madrugada es dolorosa. <strong>Todo el tiempo quiero ver el sol salir</strong>. El frío viento nos golpea insistente a los agraciados en dormir en los extremos. Se que en algún momento me dormí. Le rogué a Rochie que me cambie el lugar. Vuelvo a poder pensar en otras cosas que no sean tiritotiritotirito…</span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial;"> </span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial;">Me gustó levantarme varias mañanas para buscar el desayuno grupal. Me encanta desayunar siempre, y si tengo el tiempo es lo más placentero que me puede pasar para empezar el día. Y creo que fue mi mayor contribución en las comidas ya que no cociné nunca. Hoy <strong>vamos a Laguna Negra en bici</strong>. No hay mucho tiempo para desayunar ya que son las 10 de la mañana. <strong>Del “todos vamos” de la noche anterior quedamos Rochie y yo.</strong> Dudo en salir de la cama. Se siente bien. Rochie nos interrumpe un par de veces, y esta bien, se hace tarde. Nada en este viaje fue como planeaba.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial;">Nos dimos cuenta que <strong>las bicis eran un desastre</strong> antes de salir del pueblo, ya que de hecho nos caímos. No era tan lejos pero igual era cansador, sobre todo por la fuerza que teníamos que hacer en las subidas.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial;"> </span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial;"><strong>La fotógrafa nos retrata a cada momento.</strong> <strong>La Laguna es como un gran desierto de agua.</strong> Parece que el tiempo se detuvo en este oasis. No hay nada más que un grupo de aves que demuestran su malestar ante nuestra presencia. El viento aumenta con el paso de las horas y se mete en nuestra botella de agua haciéndola vibrar. Reímos. Almorzamos, nos refrescamos y enseguida empezamos a recorrerla, porque el sol empieza a sobrecalentar nuestra piel y no hay muchas sombras para cobijarnos.<strong> Aves y vacas es todo lo que hay</strong>, y las dos especies nos rechazan a su manera. El viento se intensifica. Nos alejamos del agua en busca de vegetación, cerca de un viejo parador abandonado. Es increíble ver un lugar sin explotación turística, teniendo ese potencial. <strong>Y es hermoso.</strong></span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial;"> </span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial;">Entre el cansancio y el dolor que empezaba a producirme el asiento de mi bici, decidimos conocer el campamento de <strong>Santa Teresa</strong>. La sensación de que los órganos se me salen del cuerpo, del cosquilleo en la panza, del vértigo en la altura, el miedo a golpearse, todas en cuestión de segundos, los que se tarda en bajar sin frenar las sinuosas curvas que llevan a la playa a través del campamento, las busco todas las veces que agarro mi bici en la ciudad más plana del mundo. </span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial;"><strong>Casi muero a la vuelta</strong>. Se suma cansancio y dolor. Al llegar al pueblo Rochie aún tiene ganas de bicicletear y se va a recorrerlo. Quiero ducha y cama. Llega la pareja ocurrente que forman Nico y Tomy. A su manera, Nico me hace saber que nos extrañó. Lo quiero abrazar, pero no lo hago.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial;"> </span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial;">Los colores aparecen cada vez que revivo esos momentos de enero del 2009. Creo que <strong>los paisajes son monumentales, pero insisto en que no serían nada sin el factor humano</strong>. Me vivo diciendo que quiero viajar más, conocer más lugares, sobre todo de mi país, aunque me enamore mil veces de Uruguay. Pero es imprescindible que el grupo humano genere sensaciones como estas.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial;"> </span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial;">Quedan otras por narrar. Y espero que muchas por pasar.</span></p>
<p class="MsoNormal">*****</p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial;"> </span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial;"> </span></p>
<blockquote><p><strong>*NOEL, POR NOEL:</strong></p>
<p><a href="http://www.enviajes.com/wp-content/uploads/2009/04/noel.jpg"><img class="alignnone size-thumbnail wp-image-577" title="Noel" src="http://www.enviajes.com/wp-content/uploads/2009/04/noel-150x150.jpg" alt="" width="150" height="150" /></a></p>
<p>Soy mujer y soy Arquitecta. Pero lo bueno es que soy muchas cosas más. Soy chaqueña, aunque me han hecho amar a Santa Fe. La vida y yo nos encontramos en una encrucijada hoy en día. Son momentos de grandes decisiones. Muchas ya fueron tomadas y por suerte no hay arrepentimientos. Estoy ejerciendo mi profesión esforzándome en mejorar como proyectista cada día. Es lo que me gustaría hacer toda mi vida. Amo y Odio muchas cosas de la Arquitectura. Pero me sucede lo mismo con todas las creaciones del hombre. Anhelo mejorar mi situación económica pero quiero seguir haciendo lo que me gusta, aunque nunca me lleve a comparme un auto. Quiero trazar el buen camino. No quiero simplemente salvarme.</p>
<p>Me siento una persona cultural. Me gusta ver ese aspecto de cada lugar que visito. Viajar es una forma de ver más allá de mi puerta, de mi clima, de mis paisajes que me cobijaron desde que nací. Es probar, sentir y vivir experiencias aunque momentáneas pero intensas. Es abrir los sentidos. Son pocos los viajes que hice en mi vida, pero son muchos los que sueño. Amo la cultura de mi ciudad, aunque no encuentre los espacios y la gente para hacerlo, se que tiene potencial. Y siempre me gusta ver como lo hacen en otros lados, como cultivan la música, las artes escénicas y las pictóricas. Que hace la gente cuando sale, a que sale. Admiro las ciudades que explotan de cultura como Rosario y Córdoba, aunque no soy adicta a las grandes urbes.<br />
Sueño con hacer un posgrado en algún lugar interesante lejos de mis pagos. En algún momento fue Europa, hoy apunto a Rosario, aunque los sueños no tiene límites, la realidad me obliga a tener opciones. Estoy dispuesta al desarraigo, a empezar de cero, a sentirme extraña, a volver a aprender las calles. Pero me va a doler de todas formas.<br />
Aspiro a tener éxito en lo que emprenda, aunque el resarcimiento por eso no sea monetario.</p>
<p>No he escrito muchas cosas en mi vida, así que espero que las pocas que lean, les propicien un buen momento.</p></blockquote>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.enviajes.com/recomendaciones/impresiones-del-viaje-al-diablo.html/feed</wfw:commentRss>
		</item>
	</channel>
</rss>
