-Por Noel Depettris*-
Los parantes del auto y algunas cabezas no me dejan percibir los laterales. Así que me concentro en la ruta, que por estar sentada en el medio, tengo de ésta el mejor panorama. El medio siempre es una situación conflictiva –nací entre dos hermanos, siempre me sentí en el medio de grupos de amigos, hoy estoy entre mis padres-, sin embargo empiezo a sentirme cómoda en ese lugar, y a veces me resigno a él. Es una ubicación que denota muchas veces no pertencer a algún lugar en particular o no saber a cuál.
El viaje es largo, y todo resultó de la misma forma: los paisajes, los silencios, el cansancio. Estoy viajando con un grupo de amigos que conocí profundamente por las noches, en un bar de mi ciudad, siendo el único lazo de unión concreto el hecho de que una amiga es novia de uno de ellos. Pero mi amiga no está en este viaje, sino el novio y sus amigos. Es otra historia el hecho de cómo llegué a esta situación, así que me voy a concentrar en el viaje. Estamos en ruta hacia Montevideo, que es la única parada que haremos hasta el destino final. ...