¿Identidad latinoamericana?
Sobre: Babel, Pensando al mundo, Recomendaciones
O, “DIVERSIDAD” LATINOAMERICANA.
En un viaje, la identidad, se puede poner en jaque.

-Por Cecilia Hauff-
Cuando uno viaja reflexiona mucho sobre su vida y sobre las de los otros ¿Será porque el desplazamiento nos brinda nuevas perspectivas que descolocan nuestras certezas y necesitamos reacomodar en nuestra mente lo nuevo que penetra? Si por casualidad el viajero ha tenido dificultades durante la adolescencia para definir su identidad individual, seguramente que al iniciarse como trotamundos deberá replantearse esa identidad adoptada como propia, porque ya no alcanza, pues la identidad se pone en jaque.
A mí me pasó. Cuando ya parecía que me sentía segura de mi misma en el mundo, y creía saber quién era, justo tuve la posibilidad de emprender un viaje por algunos países de América del Sur a dedo. Para narrar mis crónicas inicié un blog al que llamé “Chica Latinoamericana”. El tema fue que, viajando, lo de chica latinoamericana se puso en duda. ¿Qué es ser latinoamericano? es muy complejo, no es algo homogéneo que nos une, es algo más bien diverso y cambiante, según nos desplacemos por los diferentes rincones de Latinoamérica.
El primer flagelo a mi identidad fue en algunos lugares de Perú, Ecuador y Bolivia, donde nos trataban de “gringos”: “¡eh, gringos, adónde van!”. Me enfurecía por dentro escuchar eso. ¡No somos gringos, somos argentinos!, decía, pero para muchos era lo mismo, ya sea porque no sabían dónde quedaba Argentina o porque seguían hablándonos en algún spanglish para explicarnos la dirección que pedíamos, aunque nosotros les respondiéramos en español. Generalmente no había forma de hacerles entender que compartíamos el hecho de ser latinoamericanos y que hablábamos la misma lengua. Hicieron tambalear mi identidad. Si bien tengo la piel clara, mi pelo y mis ojos son oscuros; en mi sangre hay ascendencia de inmigrantes europeos, pero también sangre criolla y no sé si indígena, pero naciendo en estas tierras todo es posible. Es más, un norteamericano me dijo una vez que tenía rostro guaraní, tal vez tenga razón, pero en otros ambientes me preguntaban si era alemana o francesa sin conocerme. Yo creo que todo eso hay en mi sangre, y más, una mezcla bien variada, y por eso soy una chica latinoamericana. Porque Latinoamérica es diversidad. Y hay que entenderlo, aceptarlo, y tolerarnos entre nosotros.
En ese viaje sentí en carne propia por primera vez la discriminación racial. Por tener la piel clara me vi tratada de manera hostil más de una vez, pero no en general. Sobre todo por personas con rasgos indígenas en Bolivia y un poco menos en Perú. Es el resentimiento de pueblos que sufrieron holocaustos tremendos por parte de “los gringos”, y que siguen sufriendo exterminios silenciosos. Ese rencor me llegaba con sus miradas, con su indiferencia, con sus putedas en aymará. Yo los comprendo, su mensaje me llega claro y limpio, pero no acepto la discriminación racial como forma de reafirmación de una identidad ni como venganza. Pero aprendí lo que se siente estar en el lugar de los que viven a diario este tipo de xenofobia, y les puedo asegurar que es horrible.
Debemos ver qué nos une a los latinoamericanos, qué tenemos en común por debajo de toda esa diversidad. Yo creo que compartimos la historia, el sufrimiento y la injusticia. Y es curioso, pero son todos elementos negativos si lo vemos desde un punto de vista global en el que todos terminamos en la misma bolsa. Todos somos habitantes de un llamado “tercer mundo” donde lo que somos se mide estadísticamente por niveles de hambre, pobreza e injusticias sociales. Pero desde un punto de vista más particular, en el aquí y ahora, nosotros ¿cómo somos, cómo nos vemos, cómo nos sentimos?. Somos un pueblo que sufre, sí, es verdad, pero también somos personas alegres, un pueblo carnavalero lleno de músicas y danzas; en general somos también creativos, simpáticos, afectuosos y cuántas cosas positivas más, valores inmensurables que los extranjeros muchas veces admiran y se dejan atraer por ellos. Es tal vez esta realidad injusta la que nos hace vivir la vida con una actitud más cálida, eso nos une, nos solidariza, tenemos riqueza humana.
Algunos viajeros escritores se quejan de que América Latina no tiene identidad propia, que se la roba a Norteamérica o a Europa. Un comentario de este tipo denota ignorancia, porque qué pueblo no se hizo con elementos culturales de otros, es propio de los seres humanos intercambiar objetos, personas, costumbres y conocimientos; cuando estudiamos la historia de la humanidad, o cuando viajamos, nos damos cuenta de eso. La cultura europea que adoptamos con los siglos, no era propia de Europa, había mucho de Asia y de África también entre el bagaje cultural que heredamos. Y cuánto va de aquí para allá, pero de eso no se habla, eso es sólo una moda new age.
Tal vez la identidad sea un camino que se recorre, y entonces sus elementos serían como las fotografías que vamos guardando de ese viaje. Quizás tomando la bicicleta y pedaleando hasta el pueblo contiguo al suyo, descubra un nuevo mundo, incluso caminando dentro de su propio barrio. Parece que un viajero siempre es turista en su propia casa.




















Julio 21st, 2009 at 4:35 am
Ceci te cuento que un día una profesora de Estados Unidos nos pregunto que seria para nosotros ser latinoamericanos, estuvimos 15 minutos pensanso debatiendo, y no llegamos a una conclusión. Nos puso en jaque con esa simple pregunta.
Yo solo conozco Chile, tal vez vos que has recorrido mas paises latinos tengas una idea mas clara, y por lo que leo parece que si, pero creo que estas en lo cierto. Para el resto del mundo los latinos somos todos iguales, se piensan que tenemos playas de aguas transparentes, comemos tacos todo el día (no exagero, fue la respuesta de un frances a mi pregunta sobre que conocia sobre Argentina), somos tercermundistas, etc. Pero creo que es como decis, no se puede generalizar, son muchos paises lationamericanos bajo el calificativo de “latinos” pero es claro que la cultura y etnia es distinta.
Saludos.
PD: Lo que generas, gente leyendo tu blog a las 03:30 am.
Julio 26th, 2009 at 7:33 pm
Gracias Gonzalo,
a mi me fascina la latinoamericaneidad, porque es tan compleja, tan interesante, tan variada y tan indefinible…
saludos
Noviembre 4th, 2009 at 10:25 pm
Holas Cecilia. Estoy haciendo un trabajo para la Universidad Nacional de La Plata. La misma se va a basar en el tema de la identidad latinoamericana y el testimonio individual y colectivo. Sinceramente me interesa y me gusta mucho lo que redactaste. ¿Me darias el permiso de incluirlo en la publicación? Con tu nombre y demás datos por supuesto
Seria muy enriquecedor.
Si queres contestame por mail, o agregame al messenger y hablamos.
Noviembre 22nd, 2009 at 9:46 pm
Gracias, Patricia! claro que podés usar el texto, te respondo a tu mail. Saludos y gracias!
Cecilia
Diciembre 17th, 2009 at 1:27 pm
me parace muy interasantelo que escribes, esa experiencia que comentas sobre que en latinoamerica te tratan como “gringa” es muy cierta. muchas veces me nombraron asi en mi mismo pais, a pesar de que yo soy de color trigueño, creo que esto se debe a que para mucha gente el viajar es solo para gente con mucho dinero, basta que te vean con la mochila y tu equipo a cuestas para que piensen que eres un “gringo”.
esperemos eso cambie con el tiempo, poco a poco. nos vemos en la ruta chica latinoamericana.
Enero 30th, 2010 at 8:25 pm
Cecilia,
Pienso que tu observacion es importante sino incorrecta. Los indigenas sufren no por los manos de “gringos” pero sus companeros bolivianos con piel mas clara que ellos. La gente blanca o “gente decente” ha tratado ese genta muy mal y la historia latinoamericana ha mostrado ese heco. Es desafortunada que ellos no saben a tratar sus extranjeros. Sin embargo, sus puntos generales sobre la identidad latinaomerica es importante y compleja. No todos son mestizos. Hay latinos de colores diferentes y es una lastima que el mundo se olvida ese punto!
Siga viajando…buena suerte!